El poder viene de adentro
Conducida por Denise Mota, la conversación de Corpo recorrió tres décadas de innovación en el sector de los cuidados, los desafíos de formar equipos gerenciales sólidos y la construcción de un liderazgo basado en valores innegociables.
"Hace 30 años lo vimos cuando nadie más lo veía."
Pronzatti explicó que el modelo de Amec nació al detectar una "deficiencia muy grande" en la atención a pacientes: los enfermeros corrían detrás de las tareas clínicas, pero no había quien se quedara con la persona. "Los pacientes estaban muy solos", recordó.
Frente a una sociedad sin tradición de cuidados formales, crearon un sistema de compensación inspirado en modelos europeos, pero adaptado a la realidad local. "No es que uno inventa algo —dijo—. Uno capta lo que se necesita porque lo sabe ver".
El cuidado clínico no alcanza: el factor humano
Uno de los pasajes más potentes de la entrevista fue cuando Yissa vinculó el cuidado con la ciencia: "Está estudiado en Harvard: si a un bebé le das solo cuidado clínico, se recupera; si además le das amor, le tocás la mano, le hablás, se recupera mucho más rápido. Porque es como las plantas, los animales. No es solo biología".
De allí nació la convicción de que la compañía debía ser "más fácil, más accesible" y, sobre todo, profundamente humana. "No se trata de que una persona se siente y yo espero que te mejores. No: yo colaboro con vos para que te sientas mejor. Con el verbo, con la mirada, con la atención. Esa es la clave".
Formar líderes con valores, no solo con CV
Consultada sobre cómo compartir una visión que aún no existe y cómo formar equipos gerenciales, Pronzatti fue contundente: "En primer lugar, la constancia. La repetición. Y fundamentalmente, educar en valores".
Y agregó: "Una cosa es tener carácter, otra cosa es ser violento. Un equipo gerencial que compite con envidia, violencia o soberbia no funciona. Los valores son los de toda la vida: honestidad, generosidad, capacidad de servicio, rectitud de pensamiento".
Su filosofía, dijo, se apoya en "los ocho principios budistas" traducidos al mundo empresarial: recta forma de pensar, recta forma de hablar, voluntad, atención, amor incondicional y paz. "Si no se educan los valores, se pierde el tiempo. Lo técnico se aprende en la universidad. Lo humano se enseña todos los días".
El poder, la responsabilidad y el mejor consejo recibido
Al hablar de poder, Yissa lo desmarcó de lo económico: "El poder que viene de afuera se destruye con el tiempo. El poder que está dentro viene del alma, del creador. Las personas que tienen poder sin valores, en algún momento se caen".
Reveló también cuál fue el mejor consejo que recibió en su vida: un profesor de administración la hizo esperar 25 minutos parado en la puerta de la facultad por llegar tarde. "Para mí fue una lección de que la puntualidad no es solo llegar temprano: es cumplir. Cumplir con la palabra. Se dice y se hace. No digas si no vas a hacer".
Un nuevo proyecto: wellness center de 1300 m²
Hacia el final de la entrevista, adelantó que Amec está trabajando en un wellness center de 1300 m² con equipos de última generación de Italia y Corea. "Vi que las personas llegan a los 70 años muy mal. El cuerpo humano está hecho para vivir cientos de años, pero lo vamos deteriorando. Hay que empezar antes, a los 30, con terapias antiestrés, gimnasias, aparatos de última generación. No es un spa ni un gimnasio: es un centro de bienestar integral".
